Córnea
Ojo seco: por qué arde y qué lo mejora
1 min de lectura Dr. Alejandro Navas Pérez
Córnea y cirugía refractiva
Casi nunca es falta de agua: suele ser una lágrima que se evapora rápido. Por eso las gotas solas no siempre alcanzan.
La lágrima no es solo agua: lleva una capa de grasa que la sostiene y evita que se evapore. Cuando esa capa falla, el ojo arde, se cansa y a ratos se nubla, aunque lagrimee. Por eso la queja más común del ojo seco es, curiosamente, el lagrimeo.
Qué lo empeora
- Las horas de pantalla: al concentrarse se parpadea menos de la mitad.
- El aire acondicionado o el ventilador apuntando a la cara.
- Algunos medicamentos de uso diario, que resecan sin que se note.
- Usar lentes de contacto más horas de las que toca.
Qué se hace en consulta
Se revisa la superficie del ojo y la calidad de la lágrima, y sobre todo el borde de los párpados, que es donde nacen esas grasas. El tratamiento cambia según lo que se encuentre: no es lo mismo un ojo que produce poca lágrima que uno que la produce y la pierde.
Vale la pena resolverlo antes de cualquier cirugía del ojo, y no solo por comodidad: la lágrima es parte de la óptica del ojo, y una superficie irregular cambia las medidas con las que se planea una cirugía.
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