Glaucoma
Las gotas del glaucoma son de todos los días
1 min de lectura Dra. Jasbeth Jahaira Ledesma Gil
Glaucoma
No se sienten y no quitan un síntoma: por eso se olvidan. Lo que hacen es sostener la presión mientras el nervio aguanta.
Un tratamiento que no se siente es difícil de sostener. Las gotas del glaucoma no quitan un dolor ni mejoran la vista de un día para otro: bajan la presión del ojo para que el nervio óptico deje de perderse. El resultado se mide en lo que NO pasa.
Para que hagan su trabajo
- A la misma hora todos los días: la presión sube cuando la gota se retrasa.
- Una gota basta; el ojo no admite más y el resto se va por la mejilla.
- Cierra el ojo un minuto sin apretar, en vez de parpadear seguido.
- Si usas dos gotas distintas, deja cinco minutos entre una y otra.
Si una gota te irrita, te enrojece el ojo o simplemente no logras sostener el horario, dilo en la consulta. Hay más de un camino, y el mejor tratamiento es el que de verdad se puede seguir.
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Etiquetas GlaucomaTratamientoAdherencia

